Historia

El liceo fue fundado el 24 de febrero de 1905 por el entonces Ministerio de Instrucción Pública y fue creado como un Liceo de Hombres de 2ª clase. A partir del nombramiento como Rector de don Vicente Alberto Palacios Valdés las puertas del establecimiento se abrieron por primera vez el 2 de junio de 1905 funcionando con 2 preparatorias y un primer año de humanidades. De acuerdo a la historia los comienzos fueron difíciles ya que junto a los problemas de infraestructura no había una dotación docente suficiente.

A su primer rector se le reconoce el haber vencido grandes obstáculos por lo cual el liceo comenzó a crecer vertiginosamente llegando a 4 cursos de humanidades y 2 preparatorias. Vicente Palacios dirigió el destino del liceo hasta octubre de 1920 fecha en que, después de una violenta enfermedad, tifus exantemático, fallece. Debido a lo anterior, en 1921, asume como nuevo rector el profesor de castellano y filosofía, Carlos Soto Ayala quien realizó una labor innovadora y modernizadora del plantel.

Uno de los cambios rotundos que sufrió el liceo fue en 1928. Paralelo al Liceo de Hombres existía un Liceo de Niñas, ambos funcionaron de manera independiente hasta que en el establecimiento masculino crearon el quinto año lo que provocó la fusión de ambos colegios en ese nivel para posteriormente unirse por completo creando así el Liceo Coeducacional de Tomé. En 1939 vivió otro importante cambio ya que un sismo que azotó a la ciudad provocó el derrumbe del edificio que se emplazaba en la esquina de Portales con Blanco Encalada, posteriormente se trasladó a donde actualmente funciona Chile Deporte.

Una de las curiosidades de la historia del liceo es que a pesar de cumplir 100 años no han egresado 100 generaciones. En aquellos tiempos los establecimientos educacionales funcionaban hasta sexto, pero en el Liceo Coeducacional los cursos llegaban hasta quinto por lo que el último año los estudiantes debían terminarlo en recintos penquistas, pero esta situación cambió en 1953 cuando por primera vez el pueblo tomecino ve funcionar el sexto año de humanidades con 2 cursos de modo que la comuna vio egresar la primera generación que no tuvo que viajar a Concepción a terminar sus humanidades.

Ya en 1953 el liceo se traslada a su actual morada en donde también se dio cabida a la integración de educación para adultos a través del Liceo Nocturno que terminó transformándose en el Liceo Vespertino. Lo anterior tuvo su término en 1979 cuando se fusionó con el liceo Coeducacional pasando a conocerse como Liceo A-18 de Tomé.

Bajo la rectoría de Edmundo Caríkeo, el 16 de agosto de 1978 se otorga al establecimiento Liceo de Hombres de Tomé el nombre de Liceo Vicente Alberto Palacios Valdés. Se consideró perpetuar el nombre de su fundador que “fue un maestro que sirvió a la educación y a la ciudad de Tomé con dedicación y generosidad, constituyendo en sí, un ejemplo para sus alumnos y futuras generaciones” se lee en la historia del establecimiento.

En el año 1994, el Liceo se inertó en el Programa de Mejoramiento de las Calidad y Equidad de la Educacioón (MECE). En 1996 se inició el Proyecto Enlaes, el año 1998 y 1999 se obtuvo el SNED el Premio a la Excelencia Académica. En 1999 se obtuvo el Proyecto de Mejoramiento Educativo “Tecnología y Creación al Servicio de la Educación”, de igual forma el año 2003, y a través de la Resolución 00116 del 30 de Junio de 2003 se ingresó al Proyecto de Jornada Escolar Completa, debiendo funcionar en este régimen a partir del día 1° del mes de julio de 2003, donde se dejó establecida como Misión el llegar a ser el Liceo Excelencia Académica de la Comuna de Tomé.

Otro aspecto fundamental es la incorporación a partir del año 2013, de nuestro Liceo a la Ley SEP, lo que ha permitido establecer planes de mejoramiento educativos, apoyado en el espíritu de dicha ley y con base de financiamiento.

El año 2014 asume la conducción del establecimiento Don Eduardo Saavedra Iturra, Profesor de Estado en Castellano y primer director que es seleccionado por el sistema de Alta Dirección Pública.